Un sistema de rastreo no solo cuida tu vehículo. Protege decisiones, contratos y costos invisibles.
No son pocos quienes evalúan este tipo de sistemas preguntándose:
“¿Cuánto cuesta?”
Cuando la pregunta más inteligente es otra:
“¿Cuánto Cuesta No Tenerlo?”
Porque los mayores costos asociados al uso de un vehículo rara vez son evidentes. Piensa en los siguientes:
Un sistema de control convierte esos costos invisibles en decisiones evitables.
La velocidad no solo afecta la seguridad. También afecta la responsabilidad legal y contractual.
En muchos casos, un uso indebido del vehículo, una conducción imprudente, o un exceso de velocidad, pueden ser motivo de exclusión de cobertura por parte de una aseguradora, especialmente cuando el vehículo estaba en manos de un tercero.
Entonces, tener visibilidad sobre cómo se está usando el vehículo, a qué velocidad y en qué contextos, te permitirá corregir hábitos a tiempo, demostrar control responsable y reducir el riesgo de conflictos con tu aseguradora.
Controlar el uso también es proteger tu póliza.
Esto aplica tanto en el ámbito personal como empresarial.
Cada recorrido deja datos. Y esos datos, bien utilizados, se convierten en ahorro.
Cuando puedes ver cuántos kilómetros se recorren al mes, por qué rutas, con qué frecuencia y en qué horarios, estarás en condiciones de:
En empresas, esto impacta directamente en los costos operativos.
En familias, promueve un uso más consciente y responsable, y también contribuye en el ahorro.
Uno de los mayores beneficios del sistema es este:
👉 dejas de discutir percepciones y empiezas a ver hechos.
No importa si se trata de un trayecto habitual, un horario, o un uso puntual del vehículo; cuando hay información clara:
Porque los datos no discuten. Aclaran.
El sistema se apoya en distintos tipos de dispositivos, según la necesidad:
Dispositivos Portátiles. Estos no requieren instalación ni conexión al sistema eléctrico del vehículo, lo cual elimina costos de un técnico para empezar a utilizarlo.
Funcionan en forma autónoma y pueden operar varios días, semanas e incluso un mes con una sola carga (según el tiempo de uso que le des al vehículo).
Pero al terminar la carga, se lo conecta un rato a la energía y ya lo tienes totalmente operativo.
Suelen ser muy fáciles de ocultar, ayudados por su pequeña dimensión.
Dispositivos con Cables. Los cuales están pensados para uso continuo y permanente. También pueden ocultarse en diferentes partes del vehículo y, si bien con algo de conocimiento puedes instalarlo, lo recomendable es que lo haga un técnico (cualquier electricista automotriz).
En ambos casos, el objetivo es el mismo:
Facilitar el control sin complicar el vehículo ni al usuario.
La tecnología se adapta al contexto, no al revés.
Otro aspecto clave para tomar una buena decisión es la previsibilidad.
Nuestro sistema:
En el plan mensual, la inversión equivale aproximadamente a
U$D 0,50 (dólares) por día.
Una inversión casi simbólica comparada con:
¿Qué comprarías con U$D 0,50 por día?
Cuando juntas todos los beneficios que hemos visto hasta ahora, el panorama es muy claro:
Como ves, no es solo un sistema de rastreo. Es una herramienta de gestión y prevención, tanto si gestionas un solo vehículo como varios.
Mañana descubrirás:
Instalación, soporte, uso diario… todo lo que suele generar dudas, aclarado.
(Te llegará mañana por email)